Estilo contemporáneo
Un lenguaje actual, flexible y pensado para la vida real
El estilo contemporáneo es ideal para quienes buscan un espacio actual, equilibrado y fácil de habitar. No responde a una época cerrada ni a modas rígidas: evoluciona con el tiempo y se adapta a los cambios.
Es una elección frecuente en proyectos residenciales modernos porque combina estética, funcionalidad y coherencia visual sin resultar fría ni impersonal.
Paleta cromática y sensaciones
La paleta contemporánea se construye sobre neutros cálidos y equilibrados como blanco cálido, gris suave, arena y topo. Estos tonos generan calma visual, continuidad y una sensación de orden que no abruma.
Los acentos aparecen de forma medida: negro, grafito, verde apagado o azul profundo aportan profundidad y estructura sin romper la armonía. El resultado es un ambiente sereno, elegante y atemporal.

Materiales y texturas
Los materiales se eligen por su calidad y presencia, no por exceso. Maderas naturales o semi-naturales aportan calidez, mientras que piedra, mármol o microcemento generan superficies continuas y sofisticadas.
Los metales suelen aparecer en acabados opacos, como negro o bronce, y los textiles son lisos, de textura suave y sin estampas protagonistas. Todo suma profundidad sin robar protagonismo.
Formas y líneas
Predominan las líneas rectas y las geometrías simples, con volúmenes definidos y claros. Las curvas pueden aparecer, pero siempre de forma sutil y controlada. Cada elemento responde a una lógica visual precisa que aporta orden y fluidez al conjunto.

Estilo moderno
Diseño racional para quienes valoran claridad y estructura
El estilo moderno nace de un momento histórico concreto y se apoya en un principio claro: la forma sigue a la función. Es ideal para quienes buscan un espacio definido, con decisiones firmes y una estética sobria, donde nada está librado al azar.
Paleta cromática y sensaciones
La paleta moderna es contenida y contrastada. Blanco, negro y grises fríos dominan el espacio, generando una sensación de claridad y estructura.
Los acentos de color —generalmente primarios— se utilizan de forma puntual y estratégica. El color no decora: define y ordena.

Materiales y texturas
Los materiales se presentan tal cual son: hormigón, acero, vidrio y maderas de veta simple. Las superficies suelen ser lisas, pulidas o satinadas.
La textura queda en segundo plano frente a la forma, reforzando una estética honesta, directa y funcional.
Formas y líneas
Líneas rectas, geometría pura y ausencia casi total de ornamento. Los volúmenes son claros y contundentes. Es un estilo con fuerte presencia arquitectónica y visual.

Estilo escandinavo
Calma, luz y funcionalidad cotidiana
El estilo escandinavo surge como respuesta a climas fríos y poca luz natural. Es ideal para quienes buscan ambientes luminosos, simples y acogedores, donde el diseño acompañe la vida diaria de manera amable.
Paleta cromática y sensaciones
Predominan los blancos, grises claros y beige muy suaves, pensados para reflejar la luz natural.
Los acentos aparecen en tonos apagados como verde suave, negro o azul grisáceo. La sensación es de frescura, claridad y continuidad visual.

Materiales y texturas
Las maderas claras (roble, pino, abedul) son protagonistas, acompañadas por textiles naturales como lino, algodón y lana.
Las fibras vegetales y la cerámica simple aportan textura y calidez sin recargar.
Formas y líneas
Formas simples, líneas suaves y diseño visualmente liviano. Las curvas aparecen de manera sutil para equilibrar la recta y aportar cercanía.

Estilo industrial
Autenticidad urbana y carácter estructural
El estilo industrial es ideal para quienes buscan personalidad fuerte y materiales honestos. Inspirado en fábricas y galpones reconvertidos, muestra la estructura sin ocultarla.
Paleta cromática y sensaciones
Grises, negros, cemento y óxidos dominan la escena. Los acentos aparecen desde el material mismo: madera oscura, cuero, metal envejecido.
La sensación es urbana, intensa y con profundidad visual.

Materiales y texturas
Hormigón visto, ladrillo a la vista, hierro, acero y madera rústica. Las texturas son protagonistas, visibles y contrastantes, reforzando el carácter del espacio.
Formas y líneas
Líneas rectas y volúmenes robustos. La estética es técnica y funcional, sin suavizar ni disimular.

Estilo minimalista
Menos estímulos, más claridad
El minimalismo es una elección consciente. Ideal para quienes necesitan orden visual y serenidad, propone eliminar lo innecesario para quedarse con lo esencial.
Paleta cromática y sensaciones
Blanco, gris muy suave y beige claro dominan el espacio. Los acentos son mínimos y siempre neutros.
La sensación es de pureza, continuidad y calma visual.

Materiales y texturas
Pocos materiales, muy bien elegidos: superficies lisas, madera clara, piedra simple y textiles planos.
La textura es casi silenciosa, acompañando sin competir.
Formas y líneas
Líneas rectas, geometría simple y ausencia total de ornamento. El vacío forma parte del diseño.

Estilo clásico
Elegancia atemporal y equilibrio
El estilo clásico se apoya en la simetría, la proporción y la armonía. Es ideal para quienes valoran lo duradero, lo estructurado y lo elegante.
Paleta cromática y sensaciones
Blancos, beige y crema forman la base, con acentos en azul profundo, verde inglés o burdeos.
Transmite sofisticación, orden y estabilidad.

Materiales y texturas
Maderas macizas, mármol, textiles ricos como terciopelo o lino pesado. Molduras y detalles trabajados aportan profundidad y presencia.
Formas y líneas
Curvas, simetría marcada y proporciones cuidadas. Todo responde a una composición equilibrada.

Estilo boho
Libertad creativa y expresión personal
El estilo boho es ideal para quienes disfrutan mezclar influencias, viajar y expresarse a través del espacio. No responde a reglas rígidas ni fórmulas cerradas: se construye desde la identidad, la intuición y el disfrute de lo vivido.
Paleta cromática y sensaciones
Beige, arena y tonos tierra funcionan como base y se combinan con acentos más vibrantes en textiles, arte u objetos. La sensación general es cálida, relajada y cercana, con una fuerte impronta emocional.

Materiales y texturas
Predominan las fibras naturales, los textiles bordados, la cerámica artesanal, la madera y el macramé. La superposición de capas aporta profundidad visual y refuerza la idea de un espacio vivido y personal.
Formas y líneas
Formas orgánicas, muebles bajos y líneas suaves definen el lenguaje del boho. Nada se siente rígido ni impuesto: el espacio fluye de manera espontánea, priorizando la comodidad y la expresión libre.

Estilo orgánico moderno
Diseño actual con sensibilidad natural
El estilo orgánico moderno combina la claridad del diseño contemporáneo con formas, materiales y gestos inspirados en la naturaleza. Ideal para quienes buscan equilibrio, fluidez y una atmósfera de bienestar sin perder sofisticación.
Paleta cromática y sensaciones
Blanco roto, beige, tonos arena y piedra conforman la base, acompañados por verdes suaves, arcilla o madera natural. Los colores se funden entre sí, sin contrastes agresivos, generando una sensación de continuidad, calma visual y conexión con lo esencial.

Materiales y texturas
Madera natural, piedra, travertino, microcemento, cerámica artesanal, lino, algodón y lana. Las texturas son suaves, táctiles y visualmente ricas, sumando profundidad sin saturar. El objetivo es lograr una sensación táctil y sensorial armoniosa.
Formas y líneas
Predominan las curvas, las líneas suaves y las formas orgánicas. Los volúmenes fluyen con naturalidad, integrándose al entorno sin rigidez. La estructura sigue presente, pero se suaviza para priorizar una experiencia visual y espacial más amable.

Estilo ecléctico
Composición con carácter y mirada personal
El estilo ecléctico combina piezas, épocas y lenguajes distintos, siempre con criterio y coherencia. Ideal para quienes tienen una identidad visual marcada, disfrutan explorar referencias variadas y desean crear espacios expresivos, dinámicos y con relato propio.
Paleta cromática y sensaciones
No hay una única paleta, pero sí una lógica de repetición que ordena. Colores base como neutros suaves o grises se combinan con acentos contrastantes: terracota, azul petróleo o mostaza. El resultado transmite riqueza visual, profundidad y equilibrio sin rigidez.

Materiales y texturas
Madera, metal, piedra, textiles y cerámica conviven con intención. Superficies lisas dialogan con materiales texturados, piezas antiguas con diseños actuales. La diversidad no es desorden: cada elemento suma capas que refuerzan una narrativa visual única.
Formas y líneas
Se mezclan rectas, curvas y proporciones variadas. El mobiliario puede tener distintos orígenes, pero se integra a través del ritmo visual y la repetición de ciertos recursos. Lo importante no es uniformar, sino componer con intención estética clara.

Estilo japandi
Simplicidad cálida y armonía visual
El japandi fusiona el minimalismo japonés con la funcionalidad escandinava. Es ideal para quienes buscan calma, espacios livianos y un diseño que transmite serenidad. Todo en este estilo responde a un concepto: menos, pero mejor, con sentido y equilibrio.
Paleta cromática y sensaciones
La paleta es natural y contenida. Blanco roto, beige, gris cálido y tonos arena generan una base neutra, acompañada por negro, verde oscuro o madera tostada. La sensación general es de serenidad, profundidad visual y atmósfera introspectiva y serena.

Materiales y texturas
Predominan la madera, cerámica artesanal, piedra, fibras naturales y textiles nobles como lino o algodón. Las texturas son suaves, honestas y táctiles. Cada elemento suma presencia desde la sutileza, evitando excesos o brillos que distraigan del conjunto.
Formas y líneas
Líneas rectas, mobiliario bajo y geometrías simples marcan la estética. La proporción es clave. El vacío es protagonista tanto como lo lleno. Todo está cuidadosamente ubicado para generar una experiencia de pausa, claridad y contemplación visual.

Estilo vintage
Diseño con historia y sensibilidad emocional
El estilo vintage rescata objetos del pasado para darles una nueva vida en el presente. Perfecto para quienes valoran lo auténtico, lo vivido y lo emocional, y desean rodearse de piezas con historia y carácter en espacios cálidos y expresivos.
Paleta cromática y sensaciones
La paleta es suave y nostálgica: crema, blanco roto y beige como base, con acentos como verde oliva, azul petróleo o rosa empolvado. El resultado transmite intimidad, calidez visual y una atmósfera que conecta con recuerdos y sensibilidad personal.

Materiales y texturas
Maderas patinadas, metal envejecido, cuero desgastado, cerámica, vidrio trabajado y textiles con trama visible. Las texturas cuentan historias: imperfecciones, pátinas y marcas del tiempo son parte del lenguaje y aportan profundidad emocional al diseño.
Formas y líneas
Curvas suaves, proporciones amables y muebles con diseño característico de época. Nada es excesivamente geométrico ni rígido. Las piezas se eligen por su valor estético y afectivo, generando un entorno que se siente vivido, acogedor y auténtico.

Estilo maximalista
Más es más: identidad visual sin restricciones
El estilo maximalista es para quienes disfrutan del color, las texturas y la expresión personal sin filtros. Ideal para quienes buscan espacios vibrantes, con historia, y no tienen miedo de destacarse ni de habitar lo visual con intensidad.
Paleta cromática y sensaciones
Tonos intensos, saturados y profundos se combinan con acentos dorados, negros y contrastes marcados. La paleta no se limita: se superpone, se mezcla y genera una atmósfera enérgica, dramática y llena de carácter. Todo transmite vida y personalidad.

Materiales y texturas
Terciopelo, seda, lino, cuero, maderas trabajadas, cerámica, metales brillantes y opacos. Las capas visuales y táctiles conviven en armonía.
La riqueza de materiales suma profundidad, intensidad y convierte cada rincón en una composición visual cargada de intención.
Formas y líneas
Curvas, rectas, piezas de distintas épocas y estilos. Todo coexiste de manera intencional. No hay neutralidad ni simetría impuesta: las composiciones son cargadas, pero con lógica visual. Nada se siente accidental: todo cuenta una historia.

Estilo rústico
Simpleza con alma: lo natural como protagonista
El estilo rústico es perfecto para quienes valoran lo honesto, lo hecho a mano y el vínculo con la naturaleza. No busca perfección, sino autenticidad. Transmite calidez, arraigo y una sensación de refugio visual y emocional.
Paleta cromática y sensaciones
Tonos tierra, arena, ocres, beige y marrones dominan la escena, con acentos en verde oliva, terracota o gris piedra. Los colores acompañan a los materiales y refuerzan la sensación de equilibrio, conexión con lo natural y serenidad visual.

Materiales y texturas
Madera maciza, reciclada o envejecida, piedra natural, cerámica artesanal, hierro forjado, fibras vegetales. Las texturas son visibles, imperfectas y protagonistas.
Todo tiene peso visual y transmite una historia real, sin artificios.
Formas y líneas
Predominan las formas simples, orgánicas y los volúmenes robustos. Las líneas no buscan definición perfecta: priorizan lo natural, lo intuitivo. La irregularidad es parte de su esencia y su belleza está en lo que no pretende ser perfecto.

Estilo costero
Frescura, amplitud y conexión con el entorno
Inspirado en la vida cerca del mar, el estilo costero prioriza la luz, la ventilación y la conexión con el exterior. Es perfecto para quienes buscan espacios simples, relajados y naturalmente luminosos.
Paleta cromática y sensaciones
Blanco, arena y beige claro conforman la base cromática, combinándose con acentos suaves como azul cielo, verde agua o gris claro. La sensación es de frescura, continuidad y amplitud visual, con colores que reflejan la calma del entorno marítimo.

Materiales y texturas
Maderas claras o lavadas, lino, algodón, fibras vegetales como ratán o yute, cerámica simple y piedra clara. Las texturas son livianas, naturales y aportan calidez sin recargar visualmente. Todo evoca lo orgánico, lo simple y lo cercano.
Formas y líneas
Líneas simples, mobiliario liviano y formas funcionales con cierta fluidez. Nada se impone ni pesa en el espacio: el diseño busca que todo se sienta suelto, natural y desestructurado, generando una atmósfera de descanso y liviandad.
